(EFE).- El capitán de la selección checa, Tomas
Rosicky, retornó hoy al cuartel general de su equipo en Breslavia,
tras haber sido sometido en Praga a un tratamiento intensivo por sus
problemas en el tendón de Aquiles, pero sigue siendo duda para el
partido de cuartos de final de la Eurocopa contra Portugal.
Tras regresar a Polonia, "volará con el equipo mañana al mediodía
a Varsovia y será durante el entrenamiento oficial cuando se decida
si puede o no jugar contra Portugal", dijo Jaroslav Kolar, portavoz
de la federación checa de fútbol.
El entrenamiento de la selección checa será mañana, a las 18.00
hora local en el Estadio Nacional de la capital polaca.
Rosicky comenzó a sentir molestias durante el partido contra
Grecia, el pasado día 12 de junio, por lo que tuvo que ser
sustituido en el arranque de la segunda parte.
Tras no detectarse ninguna inflamación o cambio patológico serio
en la estructura del ligamento, los médicos descartaron una lesión y
atribuyeron las molestias del jugador a una sobrecarga.